¿Sabes cuántos planetas consumimos al año?

Pasar calor en invierno y frío en verano, tirar un desecho por la ventanilla del coche, dejar el grifo abierto o las luces encendidas. Estos son algunos gestos cotidianos que, vinculados a otras prácticas poco amigas del medioambiente, han conseguido adelantar el Día de Sobrecapacidad de la Tierra,

Pero la huella de cada persona varía según el lugar. Herramientas como la calculadora ecológica sirven para ayudar a conocer y minimizar nuestro impacto real. Por ejemplo, mientras que en Qatar necesitan 4’8 planetas (para vivir un año consumen los recursos que genera la Tierra en casi cinco), en España necesitamos los recursos de 2 planetas y medio. Alrededor de 440 kilos de basura son los que produce un español al año, lo que hace que España aporte 21 millones de toneladas de basura al vertedero mundial anualmente.

Esta es la fecha que los seres humanos agotamos todos los recursos que el planeta es capaz de generar en un año. En 1970 fue el 23 de diciembre; en 2017 ese día ha llegado el 2 de agosto.

Precisamente el Acuerdo de París o la firma de los ODS (Objetivos para el Desarrollo Sostenible firmado por la ONU) establecen medidas que deben ser adoptadas por los gobiernos de las naciones para reducir la huella ecológica y minimizar los efectos del cambio climático.

Cambio de paradigma: la economía circular

La sociedad y la economía se preocupan cada vez más por el medioambiente. Ha surgido la necesidad de implantar un modelo de producción y consumo que persigue cambiar de una economía lineal (producir, usar y tirar) a un modelo circular. Basado en la filosofía 3R (reducir, reusar y reciclar), este sistema posibilita la producción de bienes y servicios al tiempo que se reduce el consumo y el desperdicio de materias primas, agua y fuentes de energía, facilitando el camino hacia la sostenibilidad de la economía y la preservación del medio ambiente.

El compromiso de Repsol

Repsol, en su apuesta por el medioambiente ha establecido medidas recomendadas por la Comisión Europea para implantar la economía circular como la optimización o cambio en los flujos productivos para un menor consumo de recursos, la utilización de materias primas alternativas en la producción, la promoción del reciclaje y de la reutilización; o el ecodiseño de nuevos productos para aumentar su rendimiento ambiental; entre otros.

Ocho  gestos para reducir nuestra huella ambiental

 

 

¿Necesitas todo lo que consumes? Cada objetivo lleva detrás una cadena de recursos consumidores. Acumular demasiadas cosas tiene un efecto negativo.

 

Camina o coge la bici: Sí tienes que moverte de un sitio, piensa. ¿Puedo ir andando? Si no puedes, piensa en la siguiente opción: ¿podría ir en bici? Es un medio 100% ecológico.

 

Compartir vehículo: A veces compartir coche con tus compañeros de trabajo u otra actividad, permite ahorrar combustible, dinero y mejorar el planeta.

 

Apaga lo que no necesites: Lleva el consumo eléctrico a la mínima expresión. Apaga las luces que no estés usando y sustituye las bombillas normales por las de bajo consumo o led.

 

Recicla y reutiliza: Recicla lo que no vayas a utilizar. Pero antes de deshacerte de ello, piensa: ¿podría darle un uso alternativo? ¿Podría donarlo?

 

El agua, un bien escaso: No dejes correr el agua del grifo innecesariamente y no uses el inodoro como papelera. Además de reducir la vida útil de las cañerías, reduces la vida de los ríos y mares.

 

Energías alternativas: Si las condiciones atmosféricas lo permiten, el viento o el sol son fuentes alternativas muy valiosas.

 

Piensa en global, actúa en local. Si todos los seres humanos tomamos conciencia de la importancia de cambiar estos pequeños hábitos, el impacto en la reducción de la huella sería notable.

Comments
  • Jorge Martínez
    Responder

    Noto interés de las personas en la conservacion ambiental

Deja un comentario

Contacto

¡Escríbenos y te responderemos lo antes posible!

¿No lo puedes leer? Cambia el texto.