¿Sabemos cómo será la Tierra dentro de 250 millones de años?

La tierra está en continuo cambio, es un rompecabezas de placas tectónicas que ejercen presión unas con otras, generando procesos encargados de crear océanos y montañas. Las placas rígidas que forman la corteza terrestre se deslizan sobre una capa viscosa, sometidas a fuertes tensiones y no pueden detenerse.

Pero estos movimientos son a menudo imperceptibles para el ser humano. Es fácil entenderlo si tenemos en cuenta que se desplazan unas respecto a otras a una media que puede ser, por ejemplo, de 2,5 cm al año, el equivalente a lo que crecen las uñas de las manos, dependiendo de cada caso.

Según varias teorías, la formación actual de los continentes es fruto de millones de años de cambios. Pequeños movimientos que dividieron la Pangea, una única gran masa de tierra que se ha ido separando poco a poco desde el Triásico hasta nuestros días. Pero desde hace tiempo, se viene hablando de Pangea Última, una teoría de Christopher Scotese que pronostica que los 5 continentes volverán a juntarse dentro de 250 millones de años. ¿Es esto posible ?

Teniendo en cuenta la actividad del pasado y con la tecnología que permite las mediciones en el presente, es posible imaginar los movimientos futuros de los continentes. Pero, ¿cuáles son los cambios principales que se están produciendo ya ?

El caso concreto del Este de  África

Uno de los que pronostica la teoría de la Pangea Última es que África se fisurará a lo largo del Gran Valle del Rift, “se trata de una fractura en las capas internas de la Tierra que recorre África de norte a sur, desde Etiopía hasta Mozambique”, explica Joan Flinch, que ha trabajado como geólogo en Repsol durante más de 10 años y que ahora ocupa el puesto de asesor de geociencias en la compañía.

Justo en el centro de esa zona se encuentra Kenia, donde recientemente ha aparecido una gran grieta que ha activado todas las alarmas. Las conjeturas, las deducciones precipitadas y algunas conclusiones científicas sacadas de contexto llevaron a extender la idea de que esta grieta era el inicio y una evidencia de la separación del continente.

Sin embargo, una vez pasado el frenesí inicial, expertos como Joan Flinch señalan que probablemente esta brecha sea consecuencia de otro tipo de fenómeno ya que la zona está formada principalmente por tierra arcillosa, especialmente blanda y fácil de erosionar: “Es cierto que la grieta está encima de una zona de contacto entre dos placas, pero no se ha demostrado que sea consecuencia de un movimiento tectónico”.

Aunque esto podría parecer un indicio de la separación del continente, otros geólogos como José Martínez Díaz, del Instituto de Geociencias de la Universidad Complutense de Madrid, coinciden con el especialista de Repsol en que esta grieta no es una falla: “La brecha se ha generado casi instantáneamente, de un día para otro, y esto en tectónica de placas es impensable. Una grieta así tardaría miles o millones de años en producirse”.

Así que esta grieta no se debe a los movimientos tectónicos, aunque la actividad del lugar en el que se encuentra podría haber contribuido. Porque, de hecho, África sí se está dividiendo en dos desde hace miles de años. Según Flinch, toda África se está moviendo hacia el este, pero la parte derecha del continente se está desplazando un poco más rápido que la otra, lo que provoca una separación relativa.

Pero el especialista de Repsol deja claro que accidentes geográficos como este, pueden quedar en nada: “Nosotros hemos analizado casos en otras zonas del mundo que se abren y no llegan a formar un océano. Como ocurrió, por ejemplo, en la Cordillera Ibérica española, al sur de Zaragoza, durante el Cretácico, cuando hubo separación pero nunca se llego a formar un océano, los mismo ocurrió en la Cuenca Panónica de Hungría y Rumanía.

Recientemente se está utilizando una técnica llamada tomografía sísmica que estudia las velocidades que hay en la corteza profunda y en el manto”, Joan Flinch, asesor de geociencias en Repsol

Así, la teoría de la tectónica de placas demuestra que los continentes de la Tierra se están moviendo a lo largo y ancho de su superficie a una velocidad de unos pocos centímetros por año. Cabe esperar que esta actividad continúe, con la consecuente recolocación y colisión de las placas; lo que se conoce como deriva continental.

Nuevos avances: la tomografía sísmica

Joan Flinch explica que hay modelos de placas que predicen cómo estarán los continentes en el año 3000 o 4000: “Recientemente se está utilizando una técnica llamada tomografía sísmica que estudia las velocidades que hay en la corteza profunda y en el manto”. Esto permitirá mapear trozos de placa tectónica que se han subducido, es decir, que se han hundido en el manto, y que pueden modificar el movimiento de dicha y otras placas. Para explicarlo, Flinch recurre a un ejemplo práctico: “Es como si hundes una galleta (placas rígidas) en natillas (astenosfera viscosa terrestre); después de un tiempo la primera se deshace y empieza a formar parte de las natillas, pero durante muchísimos millones de años siguen siendo semisólidas”.

La dirección actual de las placas tectónicas y su velocidad permiten anticipar cómo irá cambiando la disposición de los continentes. La teoría de la Pangea Última de Scotese pronostica que el océano Atlántico se reducirá acercando América hasta Europa y que el mar Mediterráneo desaparecerá, ya que África acabará fusionándose con Europa. De la misma forma, calcula que se unirán Australia y el sudeste asiático.

Los científicos han propuesto diversos escenarios acerca de cómo continuará este proceso en el futuro. La unión de los continentes en las zonas donde coincide el límite entre dos placas generará grandes cadenas montañosas similares a las del Himalaya y otras ya existentes crecerán. Groenlandia y la Antártida se alejarán de los polos, lo que hará que el nivel del mar aumente en todo el mundo y se modifiquen por completo las costas tal y como las conocemos ahora mismo. La mayor parte de estos eventos son simples proyecciones, y los expertos están de acuerdo en que hacer predicciones a tan largo plazo sigue resultando arriesgado. Por lo que solo queda preguntarse, ¿la Tierra volverá a tener un único continente como Pangea?

Showing 4 comments
  • paolapagani
    Responder

    Thanks so much for the post.Really thank you! Keep writing.

  • José
    Responder

    Muchas gracias por la publicación. ¡Realmente gracias!

  • He ido muchas veces a esa estación de servicio y siempre he recibido la atención amable eficaz y precisa
    Responder

    He ido muchas veces a esa estación de servicio y siempre he recibido la atención amable eficaz y precisa

  • Tras lo dicho solo me queda añadir que volveré a esa estación, habitualmente
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    Tras lo dicho solo me queda añadir que volveré a esa estación, habitualmente

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