Recetas deliciosas para combatir la anemia en Perú

“Mi vida era como la de cualquier madre de familia  de Ventanilla (distrito de la Provincia del Callao, Perú). Te levantas y preparas el desayuno, con esas pocas recetas que una sabe. Un día, pude ir a un evento sobre higiene y alimentación. Allí había muchas madres y padres  con las mismas preguntas que yo. Después de explicarnos qué alimentos tenían más hierro, y cómo podíamos mejorar la salud de nuestros niños, preparábamos recetas con sangrecita (sangre de pollo, de bajo costo y con altas dosis de hierro). ¡Qué gran descubrimiento para nosotras! Si con 12 o 15 soles sólo podía comprar apenas un kilo de carne de pollo, con  un sol me llevaba del mercado medio kilo o tres cuartos de sangrecita de pollo.

 Pero este alimento puede no gustar o no ser atractivo en un inicio  para los niños. En los talleres (sesiones formativas de cocina con este elemento como alimento central) aprendíamos muchas recetas y trucos, incluso a tapar su sabor amargo. ¡La volvíamos dulce! Por ejemplo, aprendimos a elaborar unas galletas de “chocolate” a base de este componente; y los niños se lo comen encantados. Y nosotras felices porque sabemos que nuestros hijitos se están alimentando bien y van a estar sanitos, sin anemia.

Así fue como entré a formar parte del Proyecto de la Fundación Repsol. Soy Bélgica Sanginez, mamá de Iker (4 años) y Jacob (9 meses); y formo parte del programa  junto con otras madres  participantes en la segunda fase del proyecto de la Promoción de la Seguridad Alimentaria Nutricional para la reducción de la anemia, Para mí es una gran satisfacción contribuir a reducir la anemia infantil de mi comunidad y ayudar a otras madres y padres en la alimentación y salud de sus hijos. Sé que en los próximos 3 años del programa lograremos reducir la anemia de todos los niños del asentamiento.”

Este es el testimonio de Bélgica, una de las madres participantes en los talleres del proyecto Promoción de la seguridad alimentaria nutricional para la reducción de la anemia que el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y la Fundación Repsol pusieron marcha en 2011.

Primera fase: reducir la anemia infantil (2011-2015) 

El reto inicial de esta iniciativa era reducir el porcentaje de anemia infantil en un sector de Ventanilla, próximo a Refinería La Pampilla. En el 2011, el 33% de los menores de 5 años y 63% de los menores de 2 años, padecían anemia con grave riesgo de caer en la desnutrición. Siendo conscientes de los efectos adversos irreversibles en el desarrollo del niño que origina la deficiencia de hierro, se puso marcha esta iniciativa buscando mejorar el acceso a alimentos de bajo costo y alto contenido en hierro, mejorar los hábitos de alimentación e higiene en el hogar y promover el consumo micronutrientes y de agua segura.

Seis años después, este programa ha cambiado la vida de más de 3.000 familias de Perú. ¿Cómo? Mejoró las prácticas de alimentación y nutrición a través de estrategias de comunicación y capacitación que incluyeron, talleres de nutrición,  higiene, sesiones informativas nutricionales, difusión de material didáctico, talleres de elaboración de recetas con sangre de pollo (este es un alimento con una elevada cantidad de hierro que, con un coste muy bajo, ayuda a combatir la anemia de forma eficaz) y visitas a domicilios de las familias,  todo ello enfocado a madres de niños menores de 5 años y madres gestantes de sectores de escasos recursos de Ventanilla

Las madres han tenido un papel fundamental en el éxito de este programa, que ha alcanzado repercusión a nivel nacional. Gracias a su total participación, “este proyecto es sostenible en el tiempo ya que son las madres las que, sabiendo toda la información que les hemos dado, van a difundir y perpetuar estos hábitos de higiene y nutrición” asegura Isela Yasuda, Coordinadora de Proyectos Nutricionales del PMA. Además, se ha propiciado “un espacio para mejorar el vínculo afectivo entre madre e hijo” mediante los talleres minichefs, en el que son los propios niños los que adaptan recetas saludables con la ayuda de sus madres. Estos talleres se siguen realizando dos veces por semana en las escuelas.

 

Con ella coincide Cindy Chiu, coordinadora de Acción Social de Repsol en Perú que ha trabajado en este programa. Para Cindy, “colaborar en una iniciativa como esta es muy importante, no solo por el impacto inmediato en la comunidad, sino porque dentro de unos años se verá cómo esta labor ha beneficiado al desarrollo nutricional y cognitivo de los niños de Ventanilla.”

Para nuestra empleada de Perú, el éxito de la primera fase es haber conseguido que “estos niños tengan hábitos de higiene y nutrición desde muy pequeños”. Refinería La Pampilla recibió en 2015 el Premio al Desarrollo Sostenible, en la categoría Desarrollo Comunitario por esta iniciativa.

Segunda fase: el empoderamiento de la mujer y la nutrición de los adolescentes

Dados los buenos resultados obtenidos tras los cuatro primeros años, en 2015 se decidió reanudar la alianza para llevar a cabo una nueva intervención por otros cuatro años (2016-2020) ampliando la cobertura y número de beneficiarios del proyecto por otro periodo equivalente.

Además de continuar con esta labor, dirigida a la reducción de la anemia en niños menores de 5 años, en la segunda etapa se suman dos nuevos ejes: adolescentes, que recibirán charlas de alimentación saludable en los colegios, y mujeres emprendedoras, que aprenderán a elaborar y comercializar por sí mismas alimentos nutritivos de bajo coste en establecimientos como  el Primer Centro Comunal de Preparación de Comida Infantil que atiende a más de 100 niños menores de 5 años.

Esta labor ha impulsado la relación social entre las madres de Ventanilla. Como subraya Isela, el foco ahora es “capacitar a las madres en temas empresariales” con el fin de que ellas “pueden vender sus productos a precios accesibles en otros mercados”. En definitiva, la meta de estos talleres no es solo alimenticia, sino que pretende generar estímulos sociales y psicológicos en la comunidad. “No es sólo alimentar el cuerpo, sino el corazón de estas familias”.

El del PMA es uno de los programas de la Fundación Repsol alineados con su compromiso con el desarrollo local en países latinoamericanos. ¿Quieres conocer otros proyectos similares de nuestra Fundación? ¡Los tienes en su página web!

Recetario del programa

Las madres participantes en el programa utilizan alimentos de alcance local para elaborar recetas ricas en hierro y con gran aceptación para los hijos. Fruto de su destreza y los conocimientos adquiridos, han creado un recetario con platos diseñados por ellas (incluso algunos llevan sus nombres) que incluyen 9 entrantes, 9 segundos y 9 postres. Gracias a este conjunto de recetas, se logró valorar más a alimentos poco apreciados por la población peruana.

Deja un comentario

Contacto

¡Escríbenos y te responderemos lo antes posible!

¿No lo puedes leer? Cambia el texto.