¿Por qué los ODS afectan directamente a nuestro futuro?

El nuevo año llega con un claro desafío en materia de responsabilidad social y sostenibilidad. Con el fin de construir un mundo más justo, sostenible y equitativo, la tendencia que marcará 2018 será la integración de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en todas las esferas de la sociedad.

Pero, ¿qué son exactamente los ODS? Se trata de 17 medidas aprobadas en 2015 por la Organización de Naciones Unidas (ONU), a través de las cuales los 193 países miembros acordaron establecer estrategias nacionales que podrían poner fin, antes del año 2030, a la pobreza y el hambre, las desigualdades y el cambio climático.

Los ODS de la Agenda 2030, en los que todos los agentes de la sociedad deben volcar sus esfuerzos, se dirigen a desarrollar mecanismos para mejorar en los siguientes aspectos:

Para conseguirlo, cada objetivo tiene unas metas que cumplir, en total 169 metas. Entre ellas destacan algunas muy concretas como implementar a nivel nacional sistemas y medidas apropiados de protección social para todos, logrando una amplia cobertura de las personas pobres y vulnerables, como meta del primer objetivo de la Agenda 2030: la erradicación de la pobreza. De la misma manera, fomentar la resiliencia de los pobres y las personas vulnerables, reduciendo su exposición a los fenómenos extremos del clima y otras crisis es otro asunto a conseguir. En esa línea, se hace fundamental crear a la vez marcos normativos sólidos en los planos nacional, regional e internacional.

Otro ejemplo, gira en torno a la lucha por la igualdad entre los géneros, cuyas metas son eliminar todas las formas discriminación y promover el empoderamiento de las mujeres. Asimismo, potenciar la inclusión de todas las personas, independientemente de su edad, sexo, discapacidad, raza, etnia, origen, religión o situación económica u otra condición es otra de las metas para combatir las desigualdades. En cuanto a garantizar una energía asequible, se deberá aumentar la cooperación internacional y facilitar la investigación y la tecnología relativas a una energía limpia, incluidas las fuentes renovables, combustibles menos contaminantes y eficiencia energética.
Pero, sin duda, otro de los ODS que más preocupa a la población y sus gobiernos es hacer frente al cambio climático. Para que se ponga en marcha una acción eficiente por el clima, las metas son incorporar medidas en las políticas, estrategias y planes nacionales, y mejorar la educación, la sensibilización y la capacidad humana e institucional respecto de la mitigación del cambio climático, la adaptación a él, la reducción de sus efectos y la alerta temprana.

Cada agente social suma

Es evidente que objetivos de estas magnitudes suponen contemplar la creación un nuevo modelo económico y social que transforme el actual, lo que implica que, además de los gobiernos, participen responsablemente las empresas y un tercer grupo, la ciudadanía. Como dijo Ban Ki-Moon, Secretario General de la ONU entre 2007 y 2016, “los 17 ODS son nuestra visión compartida de la humanidad y un contrato social entre los líderes del mundo y las personas”.

Ban Ki-Moon, Secretario General de la ONU: “Los 17 ODS son nuestra visión compartida de la humanidad y un contrato social entre los líderes del mundo y las personas”.

Participar en las campañas centradas en el medioambiente, la salud, la educación o contra la desigualdad laboral o de género o formar parte del voluntariado, son otras dos vías de participar. La comunidad científica y académica también cumple su papel, con soluciones y tecnologías sostenibles. Por ejemplo, el acceso al agua potable, la reducción de muertes por enfermedades, la mejora de la higiene, etc.

Para Amina Mohamed, vicesecretaria general de la ONU, otra forma que tiene la sociedad civil de contribuir es “exigir que los gobiernos ayuden a crear un entorno propicio para generar oportunidades de empleo, formulen estrategias y políticas fiscales, rindan cuentas, inviertan en investigación y sean inclusivos”.

Un compromiso real para empresas y gobiernos

Los paradigmas de las empresas están cambiando y la sostenibilidad empieza a constituir uno de sus aspectos fundamentales. Sin embargo, no todos los ODS son igualmente relevantes para todas las empresas ni todas las compañías pueden influir de igual manera en los ODS. Por eso, cada una se familiariza con el objetivo que mejor se adapta a su actividad y lo aplica según su modelo de negocio.

En España, más de 2.600 empresas trabajan en el ámbito de los ODS y el 74% de las del Ibex 35 está ya comprometido con el desarrollo sostenible. Una de ellas es Repsol, concretamente suministrando energía accesible y no contaminante (objetivo nº7) y la acción por el clima (objetivo nº 13). En la  lucha frente al cambio climático, la compañía ha implantado planes para reducir la intensidad energética en todas las operaciones, controlando y reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) y analizando nuevas soluciones energéticas. Es el caso de combustibles mejorados (biocombustibles, movilidad sostenible y energía eólica), además de una fuerte apuesta por el gas natural, el combustible fósil con menor impacto medioambiental y que ya supone el 65% de la producción de la compañía.  De hecho, en 10 años Repsol ha reducido 372.000 toneladas de CO2 al año al implementar más de 40 acciones de reducción de emisiones derivadas de la quema en antorcha (un elemento clave para la seguridad y protección ambiental de los complejos de refino).

Otro desafío análogo es garantizar que los ODS se ejecuten de manera adecuada en cada país. En España, por ejemplo, el Gobierno tiene previstas para este año dos acciones destacadas que plasmarán una hoja de ruta de la Agenda 2030, de manera más profunda y comprometida en nuestro país, como es el Plan de Acción Estratégico de ODS y la Ley Española del Cambio Climático y Transición Energética.

El reto, en definitiva, es que organizaciones, empresas, instituciones y la sociedad civil colaboren en conjunto para abordar los retos medioambientales, sociales y económicos, cumpliendo todos y cada uno de los ODS de la Agenda 2030. La motivación es muy sencilla: todos estos objetivos constituyen una oportunidad única para construir un mundo mejor.

Comments
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    Fenomenal, Jose.Solo hace falta que todos rememos en la misma direccion y aparquemos los protagonismos y no miremos excesivamente nuestro ombligo. Todo ello es posible porque hay para todos y solo se precisa compartirlo.
    Un fuerte abrazo,
    Manolo Victoria

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