Mindfulness, gimnasia mental para vivir el presente

Cuando Eduardo García, director del área Institucional, de Energía y Sostenibilidad de la Fundación Repsol, puso en marcha el grupo de meditación en la compañía tuvo meridianamente claro en quién inspirarse. Había leído a Chade Meng Tan, uno de los fundadores de Google al que todos conocen como “el buen compañero”. Meng Tan es el autor de Busca en tu interior, un libro donde vierte su experiencia con la meditación en un entorno corporativo.

¿El objetivo? Fomentar la inteligencia emocional basada en la atención plena y modificar los hábitos de pensamiento para ser más felices. Las empresas más punteras e innovadoras del mundo lo tienen claro: Apple, Google, Nike o Twitter, entre otras, están aplicando programas de mindfulness con enorme éxito.

Eduardo ya era un veterano en esta disciplina a la que había llegado para desprenderse del estrés y ganar en calidad de vida personal y profesional. Siguió el programa de la University of Massachussetts Stress Reduction Clinic y, desde entonces, es un firme defensor de esta gimnasia mental con la que ha contagiado a sus compañeros.

Quería “instaurar una rutina de práctica diaria que ayudara a los empleados a regular sus emociones y disminuir los niveles de estrés”. La compañía ha comprendido de plano los beneficios de esta práctica para sus trabajadores, se decidió a aprovecharla y este 25 de noviembre se han cumplido cinco años desde que esta iniciativa se pusiese en marcha.

Concentrar la atención en el tacto del aire cuando entra y sale por los orificios de la nariz al respirar es una actividad a la que se consiguen dedicar pocos minutos seguidos. Meditar es ese esfuerzo de ida y vuelta hacia la concentración. “Es como hacer repeticiones en el gimnasio”, resume en una frase Eduardo.

En su opinión, la cólera, la ira, la frustración o la tristeza son reacciones y no respuestas: “Solo podemos reaccionar cuando comprendemos lo que sucede”. Y, para llegar a ese estadio, “se requieren recursos mentales fuertes que se trabajan con meditación”. También nos sirve para poner a raya a nuestro saboteador interno. “Esa voz que te recrimina cosas continuamente: lo vas a hacer mal, no te va a dar tiempo, no das la talla…”, escenifica Eduardo García.

Al  acercarse al mindfulness, Sandra Moreira perseguía mejorar su concentración, pero la práctica le ha dado mucho más de lo que esperaba: también ha mejorado sus relaciones tanto con los compañeros de trabajo como con su entorno más cercano. “Mis amigos me lo reconocen: ‘Sandra, desde que meditas escuchas mucho más’”, afirma. Practicar de manera regular no ha hecho sino incrementar su interés por la meditación, que se ha convertido en una herramienta clave en su día a día: “Cuanto mayor eres, más necesitas aprender a administrar tu vida y tus emociones”.

Carmen Ferrer, secretaria de Dirección, no duda que la meditación mejora su salud: “El día que no medito mi marido lo nota. Si estás estresada tu actitud repercute en tu entorno”. Desde que medita es “otra persona” y reconoce que es algo que aprecia la gente que la rodea.

“Sal de la película de tu vida y mírate desde fuera”, insiste José Luis Hernández para apoyar el argumento de sus compañeras. A este técnico de Operaciones meditar y la consciencia plena le han permitido conocerse mejor y eso le ha hecho más feliz:“Ahora soy libre para decidir si quiero o no enfadarme”. También su equipo se ha beneficiado del bienestar que le ha generado la meditación: “Las discrepancias con el entorno siempre van a existir, la clave está en gestionar los desacuerdos desprovistos de emociones negativas”.

Eduardo reconoce que: “con la meditación hacemos que el entorno se vuelva más sano. Un ejercicio de 15 minutos diarios merece la pena si consigues, aunque sea, un 1% de mayor satisfacción en tu vida, y eso repercute en cómo actuamos con los demás”.

El mindfulness en las empresas

 

Por el momento, en España el mindfulness es una técnica que practica un público minoritario, según un estudio elaborado por Adecco Training. Un escaso 5% de los trabajadores españoles ejercitan su mente, a pesar de sus múltiples beneficios.

 

El estudio también ha demostrado que la práctica del mindfulness puede llegar a aumentar un 20% la productividad en el ámbito laboral. Esta cifra surge del cálculo que afirma que cada trabajador pierde a diario, de media, una hora y media en distracciones, que se pueden evitar centrando la atención en el presente.

 

Los principales beneficios del mindfulness son:

 

  • Mejora del rendimiento
  • Facilita la recuperación ante el estrés
  • Facilita el trabajo
  • Mejora la inteligencia emocional
  • Incrementa la eficacia

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