Mª Dolores Campillos: “Hay que valorar a las mujeres por lo que realmente valemos”

 Mujeres con energía

Mª Dolores Campillos, Jefe de Aprovisionamiento y Logística de Repsol Lubricantes y Especialidades en el Complejo Industrial de Puertollano.

Una breve conversación con Dolores Campillos basta para detectar la pasión que siente por su trabajo. Tenaz y constante, esta mujer de 38 años, sabe saborear los sueños. Cuenta que, cuando tenía tan solo seis años, acompañó a su padre -repartidor en una empresa de paquetería- a hacer una entrega en la planta de Repsol en Puertollano. Aquella visita le marcó para siempre: “Estaba atardeciendo y se veía todo el complejo petroquímico lleno de lucecitas … Me quedé alucinada, creía que aquello era Nueva York”, recuerda, con un halo de nostalgia y un pellizco de humor.

Ese día descubrió que su sueño era trabajar en el complejo industrial de Puertollano, muy cerca de su Daimiel natal. Tres décadas después, su sueño se ha hecho realidad, y Lola trabaja como Jefe de Aprovisionamiento y Logística de Repsol Lubricantes y Especialidades, al frente de un equipo de siete personas.

Su trayectoria en Repsol ha sido fruto ante todo de la perseverancia. Decidió estudiar Ingeniería Técnica Industrial y especializarse en Plásticos y Petroquímica, una carrera en la que la presencia de la mujer era escasa hace 20 años, tanto que su tía le sugirió que hiciera “otra cosa que fuera más de mujer”. Pese a las dudas de su tía, Lola tuvo claro que aquella era su verdadera vocación y decidió seguir adelante.

En junio de 2004, el sueño de Lola comenzó a cumplirse al superar las pruebas para acceder a la bolsa de analistas de laboratorio en Repsol Química. Su buen trabajo fue reconocido solo tres meses después, cuando la compañía le propuso incorporarse a la plantilla de Repsol Puertollano, un momento que Dolores recuerda como “un éxito máximo” en su trayectoria. “Se reconoció y gustó mi trabajo”, recuerda con orgullo sobre aquel momento.

A partir de ahí, siguió creciendo y desarrollándose profesionalmente dentro de la empresa, hasta alcanzar su posición actual como Jefe de Aprovisionamiento y Logística. A día de hoy, Lola y su equipo realizan al aprovisionamiento de todos los materiales necesarios para que la fábrica funcione, además de organizar la logística de las ventas a  granel, del tráfico de cisterna de todo lo que se carga y descarga en la planta de Puertollano.

Al hacer balance de sus 13 años como empleada, Lola destaca cómo los retos profesionales que ha debido afrontar le han servido siempre como “aliciente” y le han ayudado a mantenerse en constante evolución.  Por eso valora que “Repsol sepa reconocer a la gente que tenemos ganas de prosperar, de mejorar y de no estancarnos, de asumir nuevas tareas”.

En Repsol se reconoce a la gente que tenemos ganas de prosperar, de mejorar y de no estancarnos, de asumir nuevas tareas”.

Una sociedad en evolución

Desde su propia experiencia, Lola ha sido testigo “de una evolución muy interesante” en lo que se refiere a la mujer, tanto en el ámbito laboral como en la sociedad en general. “Hace 13 años, la presencia del hombre sí que era mucho mayor, pero también es cierto que empezaba a despuntar y a haber un número interesante de mujeres. Cuando entré en mi puesto de analista de laboratorio era la única chica en el turno y llamaba un poco la atención”, explica Lola sobre su primera etapa en la compañía. “Ahora, 13 años después”, continúa, “ves que hay un número altísimo de mujeres trabajando en todos los ámbitos de la compañía y además de forma exitosa, con puestos de interés”.

“Aunque en España queda mucho por recorrer”, recuerda Lola, “lo bueno es que también hemos recorrido un camino muy largo que ha sido silencioso, a base de trabajo día a día, de perseverancia y tenacidad”. A su juicio, la clave pasa por “reconocer más a las mujeres por lo que realmente valemos, no porque tengamos que ser un número ni tengamos que ocupar una estadística de cara a la sociedad”. En ese horizonte también espera que el día de mañana, “una entrevista a una mujer que ocupa un puesto importante en una empresa relevante, no sea algo destacado, sino lo normal”.

Hay un número altísimo de mujeres trabajando en todos los ámbitos de la compañía y además de forma exitosa, con puestos de interés”.

Un mensaje para los jóvenes

Lola, que lleva la tenacidad y esfuerzo por bandera, tampoco se olvida de las generaciones futuras que aspiran a tener puestos de responsabilidad en empresas industriales y que han vivido estos años de crisis traducidos en falta de esperanza. A ellos les anima a “luchar por sus sueños, que se cumplen”, matiza. Y recomienda ser “perseverante, tenaz y trabajador”. Ante el éxodo de jóvenes españoles que en los últimos años cruzan las fronteras para buscar oportunidades laborales, Lola lanza un mensaje positivo: “En España todavía hay esperanza y posibilidad de trabajar y llegar a ocupar puestos reconocidos”.

A las generaciones futuras les recomiendo que sean perseverantes y tenaces para lograr sus sueños”.

Comments
  • Francisco Aguirre Muñoz de Morales
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    Muy interesante, amiga Lola. Eres una luchadora incansable. Te deseo muuuucha suerte y que te sientas FELIZ en el trabajo y con tu familia. No esperes a la jubilación.
    Me alegro mucho. Abrazos.
    Francisco Aguirre Muñoz de Morales.

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