Bono verde, la financiación sostenible

2017 ha sido un año clave para el impulso de proyectos sostenibles. Solo el mercado de los bonos verdes creció un 78%, alcanzando los 129.000 millones de euros, según datos de “Climate Bonds Initiative”. La particularidad de este instrumento financiero reside en que los ingresos obtenidos se destinan exclusivamente a financiar o refinanciar proyectos con un determinado impacto sostenible (social o ambiental).

Para obtener esta denominación “verde”, las empresas emisoras están obligadas a informar anualmente sobre el uso de los fondos y los proyectos que se van a desarrollar hasta agotar los fondos. También, debe publicarse el marco que establece los compromisos del emisor y obtener una segunda opinión de una tercera parte independiente que verifica, además de lo indicado, que el emisor tiene un buen desempeño en sostenibilidad, tiene un proceso selección de proyectos alineados con los “Green Bond Principles” de ICMA, y que los proyecto elegibles tienen un impacto medible en el medio ambiente o en otros ámbitos sociales. Se recomienda que el informe donde el emisor publique anualmente la elegibilidad de los proyectos, el uso de los fondos y el desarrollo de los proyectos sea verificado por una firma de auditoría externa independiente.

El hecho de que las empresas comiencen a buscar este tipo de fuentes de financiación demuestra que la sostenibilidad está comenzando a integrarse o a considerarse en las estrategias o tomas de decisión de los inversores.

En este sentido, destaca el papel de grandes empresas de diferentes sectores que han sido pioneras en la emisión de estos instrumentos financieros. En el sector del petróleo y del gas, Repsol ha sido la primera compañía del mundo que ha emitido un bono verde por 500 millones de euros certificado por la consultora especialista Vigeo Aeris.

Una nueva forma de captar fondos que ha vivido en primera persona Leticia Padura, jefe de Relación con los Inversores Socialmente Responsables de Repsol, que afirma que la “inversión ayudará a desarrollar proyectos de eficiencia energética y de inversión en tecnologías de bajas emisiones en las refinerías y las plantas químicas de la compañía en España y Portugal”.

“El bono verde sirve para trasladar a la sociedad el compromiso de la compañía con la sostenibilidad y en particular, con el cambio climático”, Leticia Padura, jefe de Relación con los Inversores Socialmente Responsables de Repsol.

La compañía ha buscado que la liquidez para hacer frente a los más de 300 proyectos planteados procediera del exterior. Este bono se ha emitido con la misión principal de “trasladar a la sociedad nuestro compromiso con  el cambio climático, y poner en valor todo lo que estamos haciendo en materia de sostenibilidad”, afirma Leticia Padura.

A este respecto, Leticia explica que: “llevamos ya mucho tiempo comprometidos con el objetivo de mitigar el cambio climático y estamos trabajando en ello, a través de nuestros programas de reducción de emisiones de CO2 y Eficiencia Energética”.

Una propuesta de financiación que ha tenido una aceptación muy positiva por parte de todas las partes implicadas, especialmente en la comunidad inversora. “El volumen de peticiones de los inversores ha sido 5 veces superior a la cantidad que se pretendía financiar”, recuerda.

Las acciones incluidas en el bono verde son parte del plan de energía y carbono de la compañía que busca evitar anualmente 5 Mt de CO2. En concreto, el bono verde va a destinar 500 M€ en acciones de eficiencia energética y tecnologías de bajas emisiones que contribuyan a una  reducción estimada de 1,2 Mt de CO2 hasta 2020. Leticia señala que esto significa que “a través de estas medidas y mediante la inversión realizada, en diez años estaríamos logrando evitar aproximadamente 50 Mt de CO2 acumuladas”.

Una buena práctica consiste, además, en el seguimiento de la financiación de los proyectos. A este fin, Repsol ha constituido un comité específico para seleccionar, revisar y monitorear los proyectos financiados con los fondos obtenidos del Bono Verde para garantizar el alcance de los mismos y su adecuación con los criterios de elegibilidad.

Con la emisión del bono verde, Repsol afianza su compromiso con el cambio climático.  Apoyamos el Acuerdo de París. y trabajamos para que nuestra compañía sea parte de la solución al problema del clima.. Una visión a largo plazo en la que se apuesta por la innovación para seguir avanzando en eficiencia y en la que el gas juega un papel muy importante.

 

Tras más de una década de intenso trabajo para contener las emisiones de gases de efecto invernadero, la emisión de un bono verde constituye un paso natural dentro de la estrategia de sostenibilidad de la compañía. Estos títulos de deuda financiera “verdes”, en el mercado desde mayo pasado, representan un hito en la lucha frente al cambio climático que ha sido reconocido con el premio en la categoría Cleaner Energy Initiative of the Year que otorga la revista Petroleum Economist, los premios anuales de referencia en el sector de la energía El jurado, que reconoce a los mejores dirigentes, empresas y proyectos del sector, ha tenido muy en cuenta la innovación y el compromiso de la compañía para reducir las emisiones en sus operaciones.

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  • Lorenzo Vallori Ramon
    Responder

    Me parece estupenda esta iniciativa que han desarrollado en beneficio de la humanidad, con este ejemplo las empresas productoras de estos y otros contaminantes ya tendrían que empezar a tomar ejemplo de REPSOL. Aplaudo su gran iniciativa, y gracias por este gran proyecto.

    • Lorenzo Vallori Ramon
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      Me parece estupenda esta iniciativa que han desarrollado, en beneficio de la humanidad, con este ejemplo las empresa productoras de estos y otros contaminantes, ya tendrían que empezar a tomar ejemplo de REPSOL. Aplaudo su gran iniciativa, y gracias por este gran proyecto.

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