Fryda: Educando a un guía que rompe moldes

Fryda ha revolucionado el ambiente de trabajo en la Fundación Repsol

Este año ha sido diferente en las oficinas de la Fundación Repsol. No solo por los proyectos que se han llevado a cabo, sino por la presencia de una compañera extraordinaria: se llama Fryda y su aportación al equipo ha sido muy especial.

Fryda llega cada mañana a la oficina y saluda a todo el mundo. “Nos cambia el estado de ánimo”, dicen sus compañeros. Juega con ellos, se asegura de que estén bien y luego se sitúa en su “puesto”, frente a la puerta y muy cerca de Raquel, la persona gracias a la cual llegó a la Fundación Repsol. “El proceso para traer a Fryda fue un poco largo. Pero lo primero que hicimos fue hablarlo con todo el mundo. Así que todos estaban un poco expectantes cuando por fin la tuvimos aquí”, explica Raquel.

A la hora del almuerzo, a Fryda le gusta ir a pasear al cercano parque Tierno Galván. Allí disfruta de los espacios abiertos y de la compañía de Raquel. No es raro que se encuentre con algún amigo o que los haga, porque su carácter es abierto y su juventud le hace buscar siempre la novedad.

Raquel asegura “estar encantada con tenerla al lado”. Y afronta con una mezcla de resignación y alegría su marcha tras un año de estar juntas. “La voy a echar de menos, pero sé que va a ayudar a otras personas y que su vida va a tener un propósito y un significado”, afirma.

Influencia positiva

Nadie duda de la influencia positiva que supone Fryda. Raquel destaca que la ha ayudado a ser más paciente y a tomarse las cosas con más tranquilidad. Pero, sobre todo, ha traído “mucha alegría” a su vida.

Los beneficios no son solo para ella: “En la Fundación Repsol lo que ha aportado es quitar barreras, hacer que la gente charle. Todo el mundo tiene algo que decir de Fryda y algo que decirle”. Y su presencia ha sido también clave en los momentos difíciles: “En las situaciones de tensión, Fryda la deshace. Es muy gracioso ver sus reacciones en una reunión. Con ella no puedes estar seria”.

Fryda no es un caso único. En los últimos veinticinco años, sus más de dos mil setecientos compañeros han realizado un camino como el suyo. Su labor y su impacto positivo en las vidas de quienes las comparten con ellos es incalculable. Es una futura perra guía de la Fundación ONCE. Raquel es su educadora. Gracias a ella y a más de cuatro mil hogares de acogida como el suyo, casi mil ochocientas personas han tenido y tienen las cosas más fáciles para desenvolverse en su actividad cotidiana. La solidaridad de las familias educadoras de cachorros y cuidadoras de reproductores es clave para que la labor de la Fundación ONCE del Perro Guía sea posible, como reconocen sus responsables. “Sin esa colaboración desinteresada y el tiempo y esfuerzo dedicados a nuestros perros, nada de lo que hemos conseguido habría sido posible”. Una labor que Raquel afirma que es sencilla: “Nosotros no somos adiestradores, solo tenemos que enseñarles algunas cuestiones básicas y hacer quince minutos diarios de ejercicios sencillos”.

La experiencia ha sido tan positiva para todos, que Raquel no duda en animar a todo el mundo a acoger a un cachorro de perro guía. Aunque reconoce que la separación al cabo de un año puede ser dura, también es motivo de alegría: “Es para lo que llevamos trabajando todos estos meses con ella. Sería más triste que por algún motivo no fuese apta”. Y asegura estar convencida de que “tener un propósito en su vida, saber que están ayudando a una persona, hace que estos perros sean más felices”.

Fryda ha cambiado las vidas de todos los que la rodean: la de Raquel, las de sus compañeros en la Fundación Repsol y las de todos los que se cruzan con ella y disfrutan de su simpatía. Ahora tiene por delante un futuro en el que su labor será incluso más beneficiosa. Y, lo que es seguro, es que tanto Raquel, como quienes han compartido cada jornada laboral con ella en la Fundación Repsol, siempre recordarán a esa compañera tan especial.

Showing 2 comments
  • Patricia
    Responder

    Gracias a la labor totalmente voluntaria de personas tan generosas como Raquel, las personas ciegas podemos contar con unos compañeros excepcionales que guían nuestros pasos y son un gran apoyo para nuestra independencia personal. La persona que acabe siendo el compañero o compañera de Fryda será muy afortunado, estoy segura 🙂
    Muchas gracias Raquel por compartir tu historia! 🙂
    Un abrazo.

  • Malena Polo
    Responder

    Estupenda labor de Raquel, muy impactante cuando ves a Fryda pasear por las oficinas de Fundación, un año ha pasado muy deprisa, dejara sin duda un vacio grande que llenará en la vida de quien acompañe.
    Gracias por vuestra generosidad.

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