Desde el sofá no se cambian las cosas

Aproximadamente una quinta parte de España, es decir, una superficie superior a la de Andalucía, está expuesta a un riesgo alto o muy alto de desertificación, según apuntan desde Reforesta. En este contexto, la Fundación Repsol apoya iniciativas enfocadas en la conservación de la biodiversidad y la gestión sostenible de los recursos naturales e invita a los trabajadores de la compañía a implicarse activamente acompañados de familiares y amigos. Hemos compartido un día con trabajadores y voluntarios de Repsol que junto a Reforesta – asociación ligada desde diciembre de 2012 a la Fundación –, vivieron una jornada diferente reforestando el valle de La Barranca, ubicado en plena Sierra de Guadarrama (Madrid). Ellos nos cuentan en primera persona, qué significa ser voluntarios y cómo fue la jornada de conservación forestal.

Mirella Pérez, trabaja como administrativa en el área fiscal en Campus Repsol, es la mediana de tres hermanas y tiene marcadas en rojo en su calendario las actividades de voluntariado corporativo. Como muchos de los voluntarios que se apuntan a estas iniciativas, ella repite siempre que puede: “Siempre que tengo la oportunidad me apunto a las actividades que nos ofrecen desde la Fundación. Es una experiencia diferente, dinámica y entretenida. Además, estamos en contacto con la naturaleza y trabajamos en equipo, y eso me encanta”. Mirella, siempre moviliza a su entorno más cercano. En esta ocasión acudió acompañada de sus dos hermanas, además de su pareja y un amigo. Lorena Pérez, su hermana menor, nos contaba: “Mi hermana es una entusiasta, nos animó hace un par de años a apuntarnos con ella, y ahora, siempre acudimos. Me parecía interesante ayudar a regenerar una zona del bosque que se había quemado y conocer de primera mano las labores que se realizan”.

Al igual que Mirella, Belén Bravo, gestor de costes en el área de Química, también es voluntaria de la Fundación Repsol. Belén, acompañada de su marido y cuatro hijos, no quiso perderse esta oportunidad de reforestar los bosques aprovechando que los pequeños ya habían finalizado las actividades extraescolares de fines de semana: “Con estas iniciativas la compañía fomenta el cuidado por el medioambiente. Se aprecia el esfuerzo que se hace por cuidar la visión global de los empleados, ofreciéndonos la oportunidad de hacer otro tipo de actividades que nos hacen crecer como personas fuera del entorno laboral”.

 

“Con estas iniciativas la compañía muestra su implicación con la sociedad y nos ofrece vías para crecer a nivel personal”, Belén Bravo, gestor de costes.

Durante la mañana, el grupo formado por doce voluntarios realizó diferentes tareas encaminadas a crear áreas de protección para el ganado y repoblar para recuperar la zona del valle que estaba degradada. En todo momento, estuvieron acompañados por los coordinadores de Reforesta que les explicaron los beneficios de la reforestación y les guiaron en el desarrollo de las actividades. 

Entre explicación y explicación, no quisimos perder la oportunidad de charlar con  Rubén Bernal, naturista y coordinador de Reforesta, quien destacó la implicación de la Fundación Repsol: “Reforestar un área de un bosque es un trabajo arduo y constante. Tener como colaborador a la Fundación, nos permite contar con voluntarios, trabajar todos los meses sobre el terreno y abordar trabajos enormes. Es fundamental la colaboración de empresas para dar un salto cuantitativo y cualitativo en los trabajos forestales que hacemos”.

“Recuperar los bosques es un trabajo arduo y constante. Para nosotros, es clave el apoyo de las empresas”, Rubén Bernal, coordinador de Reforesta.

Una vez finalizada la jornada, el coordinador de Reforesta señaló que gracias a la labor de todos los voluntarios “había ya quinientos árboles en La Barranca” aunque su objetivo era llegar a los miles de arbustos de diferentes tipos. Además, también envió un mensaje para aquellas personas que todavía no se hayan apuntado al voluntariado corporativo: “Desde el sofá nunca va a cambiar nada. Todo lo que se ha plantado en La Barranca es gracias a las personas que cada sábado ponen su granito de arena”.

“El voluntariado me permite vivir experiencias diferentes, colaborar con mi entorno y trabajar en equipo”, Mirella Pérez, administrativa en el área fiscal.

Si tú también quieres “poner tu granito de arena” te invitamos a consultar las actividades de la Fundación Repsol y te animamos a leer las historias de David Mazaira y Marco Montes, empleados y súper voluntarios de la compañía.

Jornada voluntariado corporativo

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