Atapuerca, un túnel del tiempo hacia la prehistoria

¿Sabías que Atapuerca esconde uno de los tesoros arqueológicos más importantes del mundo? La Sierra que lleva su nombre alberga un Parque Arqueológico Experimental con unos yacimientos declarados por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad. La importancia de la zona en el ámbito de la paleontología es evidente, ya que se han encontrado los restos humanos más antiguos de Europa y el 90% de los fósiles humanos de más de 300.000 años descubiertos en todo el mundo.

Pese a que las visitas a las excavaciones son limitadas, gracias a la colaboración entre la Fundación Repsol y la Fundación Atapuerca, nuestros accionistas han tenido la oportunidad de convertirse en arqueólogos por un día en un recorrido guiado por los yacimientos. Un viaje al pasado con tres paradas: la Sima del Elefante, Galería y La Gran Dolina. Filones repletos de restos óseos humanos y animales que se extienden a lo largo de un surco de un kilómetro de longitud en plena sierra burgalesa.

Adentrarse en los yacimientos es como traspasar un túnel del tiempo. Todo el material que de allí se extrae permite hacer un boceto de cómo y por qué somos lo que somos hoy en día.  Una realidad que ha sorprendido a Charo Alonso, exempleada de Repsol y accionista, que ha vivido este tipo de visitas desde el otro lado de la barrera en más de una ocasión: “Me ha encantado la visita y la precisión con la que se trabaja cada detalle en la excavación”. Lo que más le ha impresionado ha sido que las excavaciones avanzan centímetro a centímetro para no dañar los restos y alaba la dedicación y el empeño de todas las personas que trabajan en la zona.

Un trabajo arduo que tiene su recompensa. Y es que este 2017 está siendo un año de celebración: en los más de 40 años que se lleva trabajando en Atapuerca, el Neandertal era la única especie europea de la que aún no había rastro en la zona y este año, por fin, se ha encontrado el primer resto del hombre de Neandertal en el yacimiento. “Esto cierra un ciclo de la evolución humana en Europa”, asegura orgulloso David Canales, Técnico Superior en Arqueología Experimental de la Fundación Atapuerca que hoy hace de anfitrión y guía para los visitantes. Durante sus explicaciones deja claro que las excavaciones burgalesas tienen algunos de los yacimientos más interesantes del planeta y que en ellos han “hallado restos que no se pueden encontrar en ninguna otra parte. Esto es único en el mundo”.

En Atapuerca hemos hallado restos -arqueológicos- que no se pueden encontrar en ninguna otra parte del mundo”, David Canales

Pero Atapuerca es también un lugar para reflexionar. “Nos permite situarnos en el momento en el que pasamos de ser animales a seres humanos, el hito más importante en la historia del universo en el que dejamos de ser materia orgánica para convertirnos en materia orgánica consciente”, cuenta David emocionado. Una afirmación que le trae a la mente la mítica obra de Darwin, El Origen de las Especies: “a partir de un comienzo sencillo han evolucionado infinidad de formas cada vez más bellas y maravillosas”.

Para muchos de los visitantes, esta ha sido la primera actividad de la Comunidad de Accionistas en la que participan. Alberto Sánchez y Elena de Miguel  comentan que “Atapuerca era una gran desconocida para nosotros y nos ha gustado mucho descubrirla. Altamira se lleva todos los elogios y deberían darle más publicidad e importancia a estas excavaciones”. Rafael García y Josefina Rodríguez también se van muy satisfechos y señalan que este tipo de visitas “son una oportunidad de juntar a la gente que vive directamente la empresa con nosotros, que estamos fuera y la vivimos de otra manera”.

Atapuerca era una gran desconocida para nosotros y nos ha gustado mucho descubrirla. Deberían darle más publicidad e importancia a estas excavaciones”, Alberto Sánchez

En el recorrido también ha participado Cristina Galdón Cuesta, del Área de Relación con Inversores y Accionistas de Repsol, que afirma que reunir a los accionistas es uno de los objetivos que persiguen estas visitas culturales que organiza la Comunidad Repsol en Acción desde 2012, unos encuentros en los que se intenta “acercar la empresa a los miembros de la comunidad, mantenerles informados y fomentar el trato personal”.

David Canales no tiene dudas: “Gracias a la Fundación Atapuerca y a las empresas y fundaciones que apoyan la cultura y la investigación y, en particular este proyecto, es posible financiar las excavaciones y los estudios; sin su colaboración estas excavaciones arqueológicas no existirían y España no sería uno de los países más importantes en estudios paleontológicos”.

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